Gisella Cassettai: “Cada uno da lo que tiene para dar”

Justo a la mitad de su embarazo, en uno de los mejores momentos de su vida, Gisella Cassettai sumó otra alegría: ¡Se alzó con el Premio Paraná en el rubro Mejor Conducción Femenina en Radio FM! Pero como nunca faltan las críticas y detractores, la locutora sufrió un ataque de su colega Carmiña Masi.

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Feliz por la próxima llegada de Juan Ignacio, quien viene con el Premio Paraná bajo el brazo, Gisella Cassettai (33) tuvo que lidiar con los ataques de una de sus colegas con las que compartía la nominación a Mejor Conducción Femenina en Radio FM. La conductora de La tarde 40 se mostró indiferente a los comentarios que hizo Carmiña Masi. Por cierto, ya días antes de la gala de los Paraná, Gisella posó para Celeste Montaner Benedetti con Juani a bordo.

¿Cómo estás con tu Paraná a la Mejor Conducción Femenina en Radio FM?

– Superfeliz y contenta me siento con mi Luis Alberto del Paraná en la mesa de entrada de mi casa. Cada vez que entro, me recibe y me dice: “¡Gracias por traerme a casa!” (risas).

¿Cómo te sentiste al leer los comentarios de Carmiña Masi?
– Me llegan los comentarios porque la gente misma me escribe, me pregunta y demás. Pero yo siempre digo: “No podemos controlar lo que el mundo hace, pero sí nuestras emociones y sentimientos”. Realmente no me afectan, porque no permito que lo hagan. Uno de los trabajos más importantes que tiene el ser humano en esta vida es no dejar que las cosas sin importancia real le lleguen. ¡No me afectan para nada!

¿Cómo tomás la situación?

– Me mato de risa. Creo que es bueno reírse de uno mismo. El año pasado yo no me había llevado el Premio Paraná, ella sí. Yo la acompañé de pie, con aplausos y humoradas. Este año me toca ganar a mí, y ella, bueno, en vez de ponerse feliz, utiliza su manera de expresarse. Cada uno da lo que tiene para dar, es así de sencillo.

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Bueno, ahora hablemos de tu embarazo. Estás en la mitad de la dulce espera, ¿qué tal?

– ¡Demasiado bien! Esta etapa del embarazo es la mejor para todas las mujeres, por el hecho de que pasaste la parte de entender a tus hormonas y tu cuerpo, y ya estás en el disfrute. Después supongo que se va a complicar un poquito con las incomodidades para dormir y demás. Ahora disfruto al máximo cada minuto, cada día, cada mes de mi embarazo. Mi marido, Juanca, me acompaña en todo.

Fue un bebé muy buscado. Habías tenido un problemita antes de concebirlo, nos contaste anteriormente…

– Desde que nos conocimos con Juanca, ya hablamos de la posibilidad de tener hijos y formar una familia. ¡Era lo que más queríamos! Después de casados, calculamos que sería fácil, que íbamos a tener todos los niños que queríamos, y no. Nos costó un poquito porque yo desconocía que tenía el útero arcuato y no tenía prisa en quedarme embarazada. Sí sentíamos las ganas desde antes, pero la ansiedad de la gente era la que más me incomodaba, porque todo el mundo presionaba con sus preguntas.

Hasta que llegó la noticia del bebé en camino…

A los dos años de casados recién surgió la semillita de Juan Ignacio. Por eso, le recomiendo a la gente que tenga prudencia a la hora de preguntar, si no es una persona de mucha confianza de la pareja. Que no pregunte para cuándo o no diga “ya tenés que apurarte por el reloj biológico”. Hay muchas cosas en el mundo de la pareja que uno desconoce y a veces con esas preguntas se mete la pata y genera fricción en la relación. ¡Seamos un poco más prudentes! Es mi consejo para evitar las heridas que se causan a la mamá o la pareja.

Te vemos tan bien y feliz…

– Esa es la parte linda de embarazarte a esta edad. Hoy por hoy, valoro mi momento de mamá embarazada, mi aprendizaje en estos 33 años. Uso mucho la experiencia y no solo la emoción. Tengo mucha tranquilidad, trato de alejarme de todo aquello que me perturbe, este es mi momento y nada me va a dañar o entorpecer. Con Juanca tenemos estabilidad emocional y apoyo incondicional en la pareja, y cuento con amistades que me brindan mucho cariño. Hay contención, acompañamiento.

¿Algunos antojitos?

– Una sola vez me desperté de siesta y tenía muchas ganas de comer dos huevos fritos, ¡que me los tuve que preparar!, cosa que no voy a hacer en un estado normal, ni loca (risas). Fue la única vez que tuve ganitas de algo en especial. Disfruto de todos los alimentos, como muchísimas frutas, verduras y lácteos. Angie Paiva es mi nutricionista, y me porto muy bien. En mi casa siempre se comió sano, así que no hago grandes esfuerzos.

¿Cocinás en casa o es tu marido el que te mima con tus platos favoritos?

– En casa cocino yo. Ahora que cambié de horario en la radio (estoy de 15.00 a 18.00), se vuelve mucho más fácil. Me encanta cocinar y a Juanca le gusta mucho mi comida. Él sabe cocinar muy bien también. El asadito de los domingos y el desayuno están a su cargo. Nos turnamos, los dos nos mimamos mutuamente en lo que respecta a la comida en casa.

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Viene un nene. ¿Cómo te imaginás que será?

– Muy rápido supimos que era varón, porque Tito Gruhn, el ecografista, es un genio y desde el vamos me dijo que tenía la sospecha de que era nene. Casi entrando al cuarto mes, ya estaba confirmadísimo que era varón. La verdad, quería que fuera nene, soy bastante varonera, me crié entre hermanos, primos, mi papá, mucha presencia masculina en mi vida. No me cuesta más manejar a un hombre que a una mujer. Pero si era nena o varón, el resultado emocional iba a ser el mismo para nosotros. Me imagino a Juan Ignacio con la nariz del papá, porque la mía es un poco grande (risas), con hoyuelitos, también como Juanca.

¿Estás muy ansiosa por tenerlo en brazos?

– Juanca siempre dice que yo soy superansiosa, entonces él se está tomando todo con mucha calma, como para equilibrar las emociones entre nosotros.

¿Por qué se llamará Juan Ignacio?

– Juan Ignacio es un nombre que hace mucho tiempo tenía en mente, entre otros, y cuando con Juanca hablamos, le dije que me gustaban mucho los nombres compuestos. Ignacio me parece tan dulce y especial, y la combinación con Juan le va perfectamente. Nos gustó a los dos y ya está, no se dudó mucho del nombre para Juani. Si era nena también ya teníamos el nombre, pero no lo quiero contar porque estoy segura de que más adelante lo vamos a utilizar (risas).

¿Cómo es papá Juanca?

– Lo veo muy cariñoso, muy pegote con la panza; le habla, hace chistes con su hijo, sí o sí ante de irse me da un beso a mí y a la pancita. Siempre tuve bien en claro que Juanca iba a ser un excelente padre por el acompañamiento y la entrega que tiene para con sus seres queridos y amigos. Es una persona de mucho dar, de apoyar, de estar cuando uno necesita. Conmigo es muy atento y pendiente. No se perdió una sola consulta ni ecografía; entre los miles de trabajos que tiene durante el día, se escapa para los encuentros con el doctor. ¡Reinvolucrado Juanca, se está portando de lujísimo!

Finalmente, ¿piensan tener más hijos?

– Calculamos que sí, dependiendo de cómo va la experiencia con Juan Ignacio veremos qué sucede más adelante. Cuando conocí a Juanca, me dijo: “Quiero tener cuatro hijos, y si no querés cuatro, no te cases luego conmigo, porque hasta tenerlos no voy a parar”. Le dije: “Empecemos por uno y luego vemos cómo continúa la historia”. Creo que los tiempos de hoy son difíciles como para pensar en cuatro, pero dos seguro.

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Luz González / Fotos: Celeste Montaner Benedetti – Gentileza / Peinado y maquillaje: Palmarés