Cómo ayudar a los jóvenes a punto de iniciar la vida universitaria

En este segundo semestre del año, muchos estudiantes que terminaron la secundaria deciden probar suerte para ingresar a la universidad. Atrás quedó el colegio y los jóvenes empiezan a mirar las alternativas académicas que ofrece el mercado. Es ahí en que la ayuda de los padres se hace fundamental, tanto para acompañar los cambios como para orientar a su hijo en la elección de la facultad. Al respecto, nos habla la sicóloga Olga Arce. 

Para todos los padres, el deseo más anhelado constituye que los hijos alcancen una carrera y se inserten en el mundo laboral, proceso que conlleva aciertos y errores al momento de asumir nuestro rol, de ser los que proporcionan las herramientas para esta tarea de edificar seres útiles a sí mismos y a la sociedad”, comenzó diciendo la sicóloga Olga Arce, quien en esta nota se refiere sobre los jóvenes y la educación superior.

Consejos para padres

Veamos algunos consejos para acompañar el vuelo de nuestros jóvenes rumbo a la independencia:

1- Averiguá cuál es la carrera que tu hijo desea seguir, apoyalo en el análisis; ¿dónde estudiar?, ¿cuál es el costo?, ¿poseés cualidades y aptitudes para seguirla?

2- Apoyá a tu hijo a optar por una carrera en la que se realice personal y profesionalmente. Indagá si realizó el test vocacional; en caso de que no, recurrí a un profesional para orientarlo en este aspecto.

3- Acompañalo para averiguar y visitar las instituciones que considere más adecuadas y al alcance de las posibilidades de la familia.
4- En el caso de que tu hijo plantee la posibilidad de obtener un trabajo como opción para pagarse sus estudios, apoyalo. Los esfuerzos valen doble a la hora de un triunfo.

5- Indagá si la carrera elegida por tu hijo es la que él quiere o a la que irán sus excompañeros y amigos del colegio. Mantené con discreción esta información.

Cambios familiares

La entrada a esta nueva etapa en la vida de los jóvenes también reporta cambios en la estructura y organización familiar, “como la posibilidad de que tu hijo deba viajar a otras ciudades, porque en la que viven no posee una universidad con la carrera a la cual se quiere optar; el alquiler de una vivienda cercana a su nuevo local de estudio; en fin, detalles que conllevan decisiones y nuevas responsabilidades tanto del joven como de su familia”, expresó la licenciada, al tiempo de destacar: “Para los padres, concluir la educación media constituye la constancia de que los hijos han crecido y que se acerca de manera ineludible el momento de soltarlos y verlos independizarse”.

En otro momento, la licenciada Arce reflexionó: “Es recomendable que los padres dialoguemos en pareja todo lo que estamos tratando, antes de charlarlo con nuestros chicos. La decisión compartida y apoyada de ambos, mamá y papá, podrá ofrecer al joven mayores oportunidades de comprometerse seriamente con los nuevos acontecimientos que irán apareciendo en su vida como estudiante de educación superior o terciaria: renunciar a diversiones, sacrificar el tiempo dedicado a los amigos, poner empeño en el aprovechamiento al máximo de las clases a las cuales estaría asistiendo, incluso ya sin la supervisión de los padres desde cerca, si tuviera que mudarse a otra ciudad”.

Además, en esta etapa, los peligros que temíamos que acecharan a nuestros chicos estarán rondando y dependerán del estímulo, el diálogo franco y el apoyo para que los padres sigamos cerca como cuando eran más pequeños. “Surgirán nuevos amigos, necesidades diferentes y, obviamente, tu hijo deberá ir adaptándose para desarrollarse en medio de estas realidades”, acotó la profesional.

Elección de la casa de estudios

En el caso de elegir una universidad privada, no olvides averiguar antes de matricular a tu hijo las condiciones de funcionamiento de la misma, así como la habilitación y acreditación por las instancias pertinentes de las carreras que se ofrezcan. Es una forma literalmente prudente de evitar sorpresas desagradables”, aseguró Arce, no sin antes afirmar: “Los tiempos han cambiado y hoy existen instituciones que ofrecen carreras accesibles en cuanto a horario y tiempo. Empero, no está de más averiguar hasta el último detalle”.

Además, recomendó no olvidar tener en cuenta que el proceso de que los chicos persigan sus sueños incluye otras alternativas laborales que no siempre son asistir a la universidad. “La mano de obra de mando medio calificada, como peluqueros, diseñadores de modas, chefs, solo por mencionar algunas, son salidas laborales muy interesantes y con campo de trabajo asegurado”, señaló.

El sueño debe ser del hijo

Ser padres es un aprendizaje constante, cada escalón del discurrir de la vida implica asumir el desafío de que los hijos son la extensión de nuestros sueños, “pero no los condenemos a perseguir lo que no hayamos podido alcanzar los padres. La famosa frase: Será doctor, es lo que sueño para él, debería incluir el análisis sensible de qué tanto ese sueño es compartido por el protagonista: el hijo”, dijo la sicóloga.

Amar a los hijos esencialmente consiste en aceptar y acompañar su trayecto a ser feliz en lo que le gusta o disfruta hacer. Es una forma directa de que existan más personas trabajando y produciendo económica y emocionalmente con efectividad, simplemente porque es aquello que eligieron y eso les hace felices”, finalizó Olga Arce.